martes, 17 de agosto de 2010

Verano de rendición

El desprecio de ZP al pueblo español es categórico. No ha habido movilizaciones sociales más grandes (sólo comparables a las que se han dado con ocasión de los títulos deportivos de España) en 30 años en España que contra la rendición ante ETA. Sin embargo siguen empeñados en la destrucción de lo que queda de España.

Han continuado de modo escandaloso durante este verano la concesión de amnistías encubiertas a los criminales de la banda terrorista de izquierdas y nacionalista ETA. La escalada ha adquirido tintes trágicos al haberse beneficiado de dichos beneficios criminales tan sanguinarios como Idoia López Riaño (26 asesinatos y cientos de heridos) o Jesús García Corporales (participante entre otros en los atentados contra la niña Irene Villa). El Ministro de Interior (el proislamista y muñidor de los GAL Pérez Rubalcaba) afirmaba, hipócritamente, que esas bestias sanguinarias etarras ya no formaban parte de la banda, sin aportar ni un sólo documento que corrobore este hecho y sin que hayan mostrado arrepentimiento ni hayan pedido perdón a las familias de los asesinados. Asimismo, en el caso de que así fuera, ¿qué sentido tendría entonces trasladarlos a una cárcel en Vascongadas? Recordemos que esa cantinela del "acercamiento" de los presos etarras a Vascongadas es precisamente una de las mayores reivindicaciones de todo el entramado criminal etarra, a través de sus legales asociaciones de apoyo a los presos. Si esos criminales no están ya en ETA, ¿por qué dar cumplimiento con su traslado a una de las exigencias de la banda terrorista?.
En el caso de López Riaño además si el beneficio pasara por acercarla a su familia lo procedente hubiese sido trasladarla a una cárcel cercana a Salamanca, de donde procede su familia, y no a Vascongadas. Lo mismo para el caso de García Corporales, alías "Gitanillo", nacido en Cubillos de Sil, cerca de Ponferrada, que procede de una familia que forma parte un clan quinqui llamado Los Corporales, delincuentes habituales en esa zona desde los últimos años del siglo XIX. Esa es la chusma social, ajena en tantas ocasiones a Vascongadas, ignorantes de la historia y cultura vasca, de la que se ha nutrido ETA para imponer su reinado de terror, administrado por el PNV. Otro de los criminales que se ha beneficiado del acercamiento a Vascongadas ha sido José Ignacio Zuazilorriaga, asesino de Ramón Baglietto, concejal de UCD en Azcoitia (pese a no ser militante del partido) y que fue carlista en su juventud, así como uno de los primeros concejales en condenar sin componendas la dictadura mafiosa que ETA ejercía en Vascongadas. En cualquier caso, en el hipotético caso de que hubiesen abandonado su militancia en ETA dicho hecho jamás les eximiría de la imposición de la Justicia a sus acciones, que por lo criminal de las mismas y por haber sido ejecutadas en ocasiones contra hombres de armas --como el Comandante Sáenz de Ynestrillas, de estirpe carlista por descender del Mariscal de Campo de Carlos VII Ramón Sáenz de Ynestrillas-- sólo se daría mediante la imposición de la pena de muerte.

Los presos etarras siempre han gozado de un trato privilegiado en las cárceles españolas, malogrando todos los esfuerzos y sufrimientos invertidos en su detención y persecución. Situación que empezó con los gobiernos de UCD (con una escandalosa amnistía general que propició el control social de Vascongadas y parte de Navarra por ETA a modo de grupo mafioso criminal) y que continuó con todos y cada uno de los gobiernos de la democracia liberal (en concreto Aznar acercó a cerca de 300 presos a cárceles de Vascongadas o cercanas, política sólo matizada levemente por Jaime Mayor Oreja). Pero la llegada de ZP al poder tras el oscuro atentado del 11-M precipitó aún más si cabía la situación. Una de las primeras medidas de dicho gobierno, como si previamente ya estuviese decidido el trato de favor a los etarras, fue el nombramiento de la maoísta Mercedes Gallizo como directora general de Instituciones Penitenciarias. Se trata de una de las introductoras en España de todo la ideología favorable a los delincuentes, contraria al carácter punitivo de la pena y partidaria de la exclusión de las penas de cárcel que no ha sido movida de su cargo desde el 2004, pese al enorme desprecio con que trata a los funcionarios de prisiones. Su nefasta gestión ha sido el complemento perfecto para la rendición que pretende ZP ante ETA. Acercamientos (siguiendo como hemos dicho la reivindicación marcada por la banda etarra), permisos antirreglamentarios, comunicación permanente con el exterior; además de disfrutar dentro de prisión de toda clase de lujos (piscinas, gimnasios, módulos no vigilados, etc.).
En medio de este panorama tan injusto y desolador cada vez suena más cercana la vuelta a la legalidad de Batasuna (el partido político de ETA, que no obstante ya hemos indicado cuenta con multitud de brazos legales, a empezar por las asociaciones de apoyo a los presos, así como el partido político ANV que incluso ostenta gobiernos municipales, disfrutando de subvenciones estatales a través del Plan E y accediendo a bases de datos que oportunamente se hacen llegar a la banda criminal) al tiempo que el PNV es cada vez más imprescindible para la política nacional. La situación nacional requiere necesariamente extremar la vigilancia y preparar nuevamente la protesta que hace unos años dio lugar a las movilizaciones populares más grandes de los últimos treinta años y que supuso un retraso de los planes de ETA y ZP. Y recordar que la Comunión Tradicionalista no tolerará ni permitirá bajo ningún concepto la desintegración de lo que queda de España. Contra el nacionalismo somos beligerantes.